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martes, 29 de julio de 2014



Si estas haciendo algún tipo de dieta, esta información te puede ayudar.

Partimos del hecho que la mejor dieta para este tipo de sangre es alta en proteínas magras y bajas en granos, panes, legumbres y porotos, debido a su alto contenido de gluten, el cual es de difícil digestión para los de tipo O.  Los alimentos recomendados para llevar una vida sana controlar el aumento de peso son:

Proteínas

Su consumo recomendado semanal en hombres entre 112-168 g, en mujeres y niños es entre 56-140 g. Para los pescados y mariscos su consumo semanal recomendado es de 112-168., sin importar el género.  Estos últimos son la mejor fuente de proteínas que deben consumir los tipo O, debido a su tendencia a producir bajos niveles de la hormona tiroides.

Carnes magras: Vacuno, cordero, carnero, ternero, animales de caza, etc. Pollo, pavo, pato, gallina y conejo tienden a ser neutros, lo que quiere decir que pueden ser consumidos sin problemas.

Pescados y mariscos: Robalo, arenque, bacalao, salmón, sardina, lenguado, trucha. El atún, almejas, anchoa, cangrejo, ostras, langosta, son alimentos neutros.

Aceites y grasas: Los aceites más recomendados son de oliva y lino (linaza).

Frutos secos y semillas: Los más recomendados son las nueces y las semillas de calabaza. Las almendras, avellanas, castañas, semillas de girasol y de sésamo son neutros.

Legumbres: Las legumbres más recomendadas son los frijoles y las judías pintas. Las arvejas, alubias, germen de soja, poroto, jicama, etc, son considerados alimentos neutros.

Vegetales: Debes procurar consumir por lo menos 1 taza al día de vegetales y preferir los más beneficiosos como, algas, brocoli, tomate, col verde, ajo, calabaza, rábano, perejil, puerro, pimiento rojo, espinacas, cebolla, y de vez en cuando aceitunas verdes, apio, 
espárragos, habas, hinojo, remolacha, berro, etc.

Frutas: Esta es una excelente alternativa para reemplazar los panes y las pastas de tu dieta y ayudar al sistema para que asimile mejor los nutrientes. Puede comer todas las frutas menos, guineo, fresas, melón de miel, naranjas, moras y mandarinas.

Especias: Pueden servir de apoyo y fortalecimiento del sistema digestivo e inmunológico. Prefiere las algas rojas, negras, curry, perejil, pimienta de cayena, salvia. El ajo moruno, la albaca, anís, azúcar blanca y morena, clavo de olor, gelatina pura, pimienta en grano, tomillo, etc., son neutros para el organismo.

Infusiones y Bebidas: Las más recomendadas son el agua mineral, agua de seltz, tilo, perejil, etc. Las neutras son el vino, la cerveza, el té verde, valeriana, manzanilla, tomillo y ginseng.

Alimentos de bajo consumo

Debido a su alto consumo de gluten, los siguientes alimentos deben consumirse con moderación:

Huevos, lácteos y sus derivados: Los de tipo O deben evitar este tipo de alimentos lo más que se puedan, debe consumirse de forma limitada el huevo. Uno a la semana, leche de soja, queso de oveja, queso de soja, mantequilla, queso de cabra, queso fresco tipo motzarella. Todos estos con moderación.

Cereales: Debido a su alto contenido de lectina que interfiere con la correcta absorción de los nutrientes beneficiosos, es recomendable limitar su consumo al minimo. el amaranto, arroz cocido, cebada, crema de arroz, salvado de arroz, trigo, etc., son los más neutros para el organismo.

Panes y Panecillos: Debido al gluten que compone los ingredientes básicos del pan, este alimento es de difícil absorción por los del tipo de sangre O, con lo cual se recomienda el consumo limitado de pan de esenio, bizcochos de arroz, pan de centeno, pan de harina de soja, pan libre de gluten, etc.

Granos y Pastas: Al igual que los grupos anteriores es recomendable limitar su consumo y preferir los alimentos neutros como, arroz blanco, arroz de la india, arroz no refinado, harina de cebada, harina de centeno, etc.

Es importante tomar en cuenta que hoy día la mayoría de los habitantes del planeta estamos combinados con diferentes culturas y tipos de sangre, lo que nos hace más tolerantes y resistentes a ciertos alimentos. Tomando como base y referencia los consejos anteriormente citados puedes mejorar tu calidad de vida pero siempre utilizando el sentido común, adaptando cada cosa a tu estilo de vida y con la ayuda de un experto en nutrición.
1:40 p.m. Unknown


Si estas haciendo algún tipo de dieta, esta información te puede ayudar.

Partimos del hecho que la mejor dieta para este tipo de sangre es alta en proteínas magras y bajas en granos, panes, legumbres y porotos, debido a su alto contenido de gluten, el cual es de difícil digestión para los de tipo O.  Los alimentos recomendados para llevar una vida sana controlar el aumento de peso son:

Proteínas

Su consumo recomendado semanal en hombres entre 112-168 g, en mujeres y niños es entre 56-140 g. Para los pescados y mariscos su consumo semanal recomendado es de 112-168., sin importar el género.  Estos últimos son la mejor fuente de proteínas que deben consumir los tipo O, debido a su tendencia a producir bajos niveles de la hormona tiroides.

Carnes magras: Vacuno, cordero, carnero, ternero, animales de caza, etc. Pollo, pavo, pato, gallina y conejo tienden a ser neutros, lo que quiere decir que pueden ser consumidos sin problemas.

Pescados y mariscos: Robalo, arenque, bacalao, salmón, sardina, lenguado, trucha. El atún, almejas, anchoa, cangrejo, ostras, langosta, son alimentos neutros.

Aceites y grasas: Los aceites más recomendados son de oliva y lino (linaza).

Frutos secos y semillas: Los más recomendados son las nueces y las semillas de calabaza. Las almendras, avellanas, castañas, semillas de girasol y de sésamo son neutros.

Legumbres: Las legumbres más recomendadas son los frijoles y las judías pintas. Las arvejas, alubias, germen de soja, poroto, jicama, etc, son considerados alimentos neutros.

Vegetales: Debes procurar consumir por lo menos 1 taza al día de vegetales y preferir los más beneficiosos como, algas, brocoli, tomate, col verde, ajo, calabaza, rábano, perejil, puerro, pimiento rojo, espinacas, cebolla, y de vez en cuando aceitunas verdes, apio, 
espárragos, habas, hinojo, remolacha, berro, etc.

Frutas: Esta es una excelente alternativa para reemplazar los panes y las pastas de tu dieta y ayudar al sistema para que asimile mejor los nutrientes. Puede comer todas las frutas menos, guineo, fresas, melón de miel, naranjas, moras y mandarinas.

Especias: Pueden servir de apoyo y fortalecimiento del sistema digestivo e inmunológico. Prefiere las algas rojas, negras, curry, perejil, pimienta de cayena, salvia. El ajo moruno, la albaca, anís, azúcar blanca y morena, clavo de olor, gelatina pura, pimienta en grano, tomillo, etc., son neutros para el organismo.

Infusiones y Bebidas: Las más recomendadas son el agua mineral, agua de seltz, tilo, perejil, etc. Las neutras son el vino, la cerveza, el té verde, valeriana, manzanilla, tomillo y ginseng.

Alimentos de bajo consumo

Debido a su alto consumo de gluten, los siguientes alimentos deben consumirse con moderación:

Huevos, lácteos y sus derivados: Los de tipo O deben evitar este tipo de alimentos lo más que se puedan, debe consumirse de forma limitada el huevo. Uno a la semana, leche de soja, queso de oveja, queso de soja, mantequilla, queso de cabra, queso fresco tipo motzarella. Todos estos con moderación.

Cereales: Debido a su alto contenido de lectina que interfiere con la correcta absorción de los nutrientes beneficiosos, es recomendable limitar su consumo al minimo. el amaranto, arroz cocido, cebada, crema de arroz, salvado de arroz, trigo, etc., son los más neutros para el organismo.

Panes y Panecillos: Debido al gluten que compone los ingredientes básicos del pan, este alimento es de difícil absorción por los del tipo de sangre O, con lo cual se recomienda el consumo limitado de pan de esenio, bizcochos de arroz, pan de centeno, pan de harina de soja, pan libre de gluten, etc.

Granos y Pastas: Al igual que los grupos anteriores es recomendable limitar su consumo y preferir los alimentos neutros como, arroz blanco, arroz de la india, arroz no refinado, harina de cebada, harina de centeno, etc.

Es importante tomar en cuenta que hoy día la mayoría de los habitantes del planeta estamos combinados con diferentes culturas y tipos de sangre, lo que nos hace más tolerantes y resistentes a ciertos alimentos. Tomando como base y referencia los consejos anteriormente citados puedes mejorar tu calidad de vida pero siempre utilizando el sentido común, adaptando cada cosa a tu estilo de vida y con la ayuda de un experto en nutrición.

miércoles, 10 de julio de 2013



La alimentación es decisiva para cuidar y conservar la piel. El buen estado del tejido cutáneo influye en nuestra salud, tanto física como psíquica. Avisa sobre las alteraciones que puede sufrir el organismo y también sobre la falta de suficientes nutrientes en la dieta que realizamos.
La piel está constituida por dos capas, la dermis y la epidermis. Recibe los nutrientes que precisa a través de la sangre. Para su buen estado requiere especialmente de proteínas, ácidos grasos insaturados, vitaminas A, C y B y carotenos.

Envejecimiento

Una dieta baja en proteínas facilita el envejecimiento cutáneo y la fragilidad de la piel. Son numerosas las proteínas que se precisan. Destaquemos sobre todo a la queratina. Se trata de una proteína fibrosa con un alto contenido en azufre.

Piel mediterránea

Los ácidos grasos insaturados son responsables directos de la integridad de las estructuras de la piel, del mantenimiento de su espesor e hidratación, así como del metabolismo.
Hay que destacar que el consumo del aceite de oliva es una de las causas fundamentales del buen estado de la piel de los habitantes de países mediterráneos. El aceite de oliva virgen es muy útil también en casos de alergias cutáneas. 
Es de gran importancia el aporte de los ácidos grasos de la familia omega-6. Los encontramos en alimentos como los aguacates, las aceitunas, las legumbres, los cereales integrales, el germen de trigo y el aceite de onagra.


Vitaminas

La vitamina A es imprescindible para la lucha contra las infecciones de piel. Impide que los tejidos se "agrieten" y mantiene un papel de barrera para dificultar la entrada de microorganismos infecciosos. La encontramos en los pescados blancos y azules.

El tono de la piel

Gracias a la presencia de los carotenos la piel logra tonos colorantes de tono amarillo, verdoso y anaranjado. Una parte de los carotenos que se toman con los alimentos se transforman en vitamina A y otra parte se almacena bajo la piel. Nos sirve también para proteger el tejido cutáneo.
Tomar zanahorias, frutas tropicales y de primavera o polen son excelentes vías para luchar contra las impurezas en la piel.


El agua de la vida

Sin contar el sudor, cada día nuestro organismo evapora entre 300 y 600 centímetros cúbicos a través de piel. Se hace necesario por tanto una hidratación permanente. Este grado de humedad sólo se logrará si se consume cantidad suficiente de agua y de aceite. Un consumo mínimo diario de litro y medio de agua es imprescindible en nuestro organismo.


Vitamina C

Con el paso de los años se produce una disminución de la elasticidad de la piel y un aumento de las arrugas. Una buena vía contra el envejecimiento es el consumo diario de frutas y ensaladas que nos facilitan vitamina C imprescindible para la formación de colágeno. Esta vitamina tiene además un gran papel antioxidante y como protector de todas las células. 


Sequedad de la piel

La falta de vitamina B facilita la aparición de problemas como dermatitis, sequedad o mala regeneración cutánea.
La vitamina la podemos conseguir a través del consumo de cereales integrales. Estos alimentos, junto con levaduras, germen de trigo, legumbres, carnes, pescados, huevos y lácteos proporcionan una dieta que va a servir de gran ayuda a nuestra piel.


Fuente:  Sabervivir
7:59 a.m. Unknown


La alimentación es decisiva para cuidar y conservar la piel. El buen estado del tejido cutáneo influye en nuestra salud, tanto física como psíquica. Avisa sobre las alteraciones que puede sufrir el organismo y también sobre la falta de suficientes nutrientes en la dieta que realizamos.
La piel está constituida por dos capas, la dermis y la epidermis. Recibe los nutrientes que precisa a través de la sangre. Para su buen estado requiere especialmente de proteínas, ácidos grasos insaturados, vitaminas A, C y B y carotenos.

Envejecimiento

Una dieta baja en proteínas facilita el envejecimiento cutáneo y la fragilidad de la piel. Son numerosas las proteínas que se precisan. Destaquemos sobre todo a la queratina. Se trata de una proteína fibrosa con un alto contenido en azufre.

Piel mediterránea

Los ácidos grasos insaturados son responsables directos de la integridad de las estructuras de la piel, del mantenimiento de su espesor e hidratación, así como del metabolismo.
Hay que destacar que el consumo del aceite de oliva es una de las causas fundamentales del buen estado de la piel de los habitantes de países mediterráneos. El aceite de oliva virgen es muy útil también en casos de alergias cutáneas. 
Es de gran importancia el aporte de los ácidos grasos de la familia omega-6. Los encontramos en alimentos como los aguacates, las aceitunas, las legumbres, los cereales integrales, el germen de trigo y el aceite de onagra.


Vitaminas

La vitamina A es imprescindible para la lucha contra las infecciones de piel. Impide que los tejidos se "agrieten" y mantiene un papel de barrera para dificultar la entrada de microorganismos infecciosos. La encontramos en los pescados blancos y azules.

El tono de la piel

Gracias a la presencia de los carotenos la piel logra tonos colorantes de tono amarillo, verdoso y anaranjado. Una parte de los carotenos que se toman con los alimentos se transforman en vitamina A y otra parte se almacena bajo la piel. Nos sirve también para proteger el tejido cutáneo.
Tomar zanahorias, frutas tropicales y de primavera o polen son excelentes vías para luchar contra las impurezas en la piel.


El agua de la vida

Sin contar el sudor, cada día nuestro organismo evapora entre 300 y 600 centímetros cúbicos a través de piel. Se hace necesario por tanto una hidratación permanente. Este grado de humedad sólo se logrará si se consume cantidad suficiente de agua y de aceite. Un consumo mínimo diario de litro y medio de agua es imprescindible en nuestro organismo.


Vitamina C

Con el paso de los años se produce una disminución de la elasticidad de la piel y un aumento de las arrugas. Una buena vía contra el envejecimiento es el consumo diario de frutas y ensaladas que nos facilitan vitamina C imprescindible para la formación de colágeno. Esta vitamina tiene además un gran papel antioxidante y como protector de todas las células. 


Sequedad de la piel

La falta de vitamina B facilita la aparición de problemas como dermatitis, sequedad o mala regeneración cutánea.
La vitamina la podemos conseguir a través del consumo de cereales integrales. Estos alimentos, junto con levaduras, germen de trigo, legumbres, carnes, pescados, huevos y lácteos proporcionan una dieta que va a servir de gran ayuda a nuestra piel.


Fuente:  Sabervivir